
Para mi el tarot reune distintas aristas que son dificiles de igualar en alguna otra ciencia. ¿Por qué digo que es una ciencia?. No porque este comprobada su eficiencia, sino porque tiene un metodo de operar que es relativamente estable. Hay que concentrarse en cada carta, la cual revela su significado de manera inconciente-conciente. Es la puerta de entrada para el inconciente colectivo. Para lo que jung llamo “los arquetipos”. ¿Qué son los arquetipos?. Pues yo no lo se muy bien, aunque quizas sí, a medida que escribo estas lineas. Los arquetipos son estructuras inconcientes que trascienden cualquier cultura. Existe el arquetipo de la madre, representado por la carta de la emperatriz o el del padre, representado por la carta del emperador. En todas las culturas existen padres y madres, por lo que el tarot une a la humanidad completa. Asi es zazen. Es la puerta de entrada para develar lo que traemos en nuestro inconciente haciendolo conciente. Es la mejor psicoterapia. Para los que practican zazen, sabran que cada vez que practican algo se limpia en su interior. Es como pegarse una ducha bien fria, que revitaliza y da nuevas fuerzas para seguir adelante. Asi es zazen. Es la energia vital concretizada en una postura corporal.
El tarot trae un monton de información, encapsulada en cada carta. Zazen da información inconciente a traves del cuerpo. Ambos son parte de una unidad. ambos metodos tratan de ayudar a la humanidad a evolucionar, haciendo conciente lo inconciente.
Podriamos vivir sin tarot, pero no podriamos vivir sin zazen. He ahí la unica diferencia de las dos disciplinas. Sin embargo, parece que la humanidad necesita del tarot, la gente recurre cada vez con mayor frecuencia a esta disciplina esoterica. Es el plasmar lo que ya sabemos en el exterior a traves de las cartas. Cada persona sabe inconcientemente lo que le deparará el futuro, cuales son sus errores y el momento exacto de su muerte. Cuando seamos mas concientes de esto, ya no se necesitaran ni psicologos, ni tarotistas ni maestros. Todos seremos maestros de nuestra propia vida, justo en el momento en que nos hayamos convertido en dioses sobre la tierra. Dios lo sabe todo, porque ya paso la barrera que separaba lo conciente y lo inconciente. El sabe como fue el pasado, el presente y obviamente el futuro. Y todos somos dioses en potencia, solo falta eliminar gradualmente la represion a las que fuimos sometidos desde niños desde nuestras familias y cultura para que sepamos ver la realidad sin proyectar en el mundo exterior nuestros miedos y ansiedades y para que todos podamos vivir como hermanos (suena muy hippie esta huea, lo siento
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